Firma aquí la resolución de solidaridad

Gijón: lunes 6 a las 19h frente a los juzgados

Madrid: martes 7 a las 9:30h frente al Tribunal Supremo

El pasado 8 de febrero el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificaba la sentencia por el asesinato de Paz Fernández: 24 años de cárcel y 10 de libertad vigilada. Parecía ser el final del infierno por el que familia y allegados de Paz han tenido que pasar desde su desaparición en febrero de 2018.

Una pesadilla que comenzó con veintiún días de búsqueda hasta que apareció su cuerpo. Su asesino, con quien mantenía una relación sentimental, lo había arrojado desde un puente después de golpearla con ensañamiento y alevosía hasta matarla.

Luego vinieron más de dos años de nauseabunda campaña de criminalización contra Paz en diversos medios de comunicación con el fin de restar gravedad al crimen y preparar a la opinión pública para una sentencia irrisoria por homicidio (penado con un máximo de 15 años de cárcel), en lugar de ante lo que realmente estábamos, un asesinato (penado con hasta 25 años de cárcel).

Para que se hiciera justicia sólo nos quedaba un camino, la movilización en las calles. No podíamos confiar en la justicia patriarcal que desde el minuto uno, a través de la fiscalía y la abogacía del Estado, negaba el asesinato. Por ello levantamos la campaña Justicia para Paz:  inundamos Gijón de miles de carteles y hojas, enviamos miles de firmas al Juzgado pidiendo que se reconociese el asesinato y durante la semana que duró el juicio nos concentramos y manifestamos a sus puertas.

Finalmente, un jurado popular emitía por unanimidad un veredicto demoledor; el crimen cometido contra Paz había sido asesinato y en 24 horas la fiscalía y la abogacía del Estado pasaron de pedir homicidio a asesinato. El abogado del asesino, que horas antes pedía la libre absolución y hablaba de muerte “accidental”, pasaba a pedir la pena mínima por asesinato. Unos días después llegaba la sentencia del juez: los 24 años de cárcel por asesinato.

El asesino recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Asturias pidiendo que se rebajase su condena de asesinato a homicidio y volvimos a la carga para defender la Justicia para Paz y continuamos la movilización, consiguiendo la ratificación de la condena.

Cinco meses después, otra vez en pleno verano, hemos conocido que el Tribunal Supremo, ha admitido a trámite otro recurso del asesino a través del cual nuevamente pide una condena por homicidio y que se elimine el agravante de desprecio de género para rebajar la pena a ¡12 años de cárcel!, lo que supondría que este asesino podría empezar a salir de la cárcel con permisos en un año. ¡Qué escándalo!

El próximo 7 de septiembre un grupo de cinco jueces y juezas sin ninguna relación con el largo proceso de juicio que hemos vivido se reunirá en Madrid a puerta cerrada y “deliberará” si modifica la sentencia. Ese mismo día, y ya sin posibilidad de recurso, el Tribunal Supremo podría echar abajo una sentencia que tanto nos ha costado conseguir y que es patrimonio del conjunto del movimiento feminista y de quienes luchamos día a día contra los crímenes machistas.

No lo podemos permitir, no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras la justicia patriarcal utiliza esta artimaña misógina y antidemocrática para dar voz al asesino y brindarle una nueva oportunidad para escabullirse de su crimen. No vamos a permitir la tortura judicial e institucional de este sistema sobre las víctimas y sus familias. Javier Ledo mató a Paz y la justicia machista y patriarcal sigue perpetrando la tortura y la violencia hacia ella y sus familiares y allegados.

Si algo hemos aprendido es que nuestra fuerza está en las calles y que solo con la denuncia social y la movilización podemos acabar con esta lacra. Por este motivo los y las abajo firmantes queremos mostrar toda nuestra solidaridad y apoyo a la familia de Paz, reafirmar nuestro compromiso en la lucha contra la violencia machista y la justicia patriarcal y sumarnos a las movilizaciones impulsadas por Libres y Combativas que tendrán lugar los días 6 y 7 de septiembre en Gijón y en Madrid respectivamente. Exigimos que no se modifique la calificación del crimen y se mantenga la condena de 24 años de cárcel y 10 de libertad vigilada por el asesinato de Paz Fernández.

Luchar por Justicia para Paz es luchar porque los crímenes machistas se reconozcan como lo que son, con sentencias ejemplares para quienes los cometen. Una vez más volveremos a llenar las calles exigiendo Justicia para Paz y el fin de la violencia machista y la justicia patriarcal.  ¡No son muertes, son asesinatos!

La justicia para Paz que ganamos en las calles no se toca

Firman este comunicado:

Libres y Combativas | Sindicato de Estudiantes | Comisión Asturies 8M | Plataforma Feminista d´Asturies |  Izquierda Revolucionaria |  Podemos Asturies | Podemos Xixón | Izquierda Xunida | Partido Comunista de Asturias | CCOO | UGT | CGT | SUATEA | Plataforma  de Auxiliares  de Servicio de Ayuda a domicilio de Asturias | Sindicalistas de Izquierda | Plataforma Unitaria de Auxiliares de Ayuda a domicilio |  Comisión de la Muyer- Pensionistas  | Muyeres de la Escandalera | Asociación Carla Vive |  Federación Asturiana de Memoria y República |  Asociación Mil Voces Violetas | XEGA | Movimiento Democrático de Mujeres  | Red Feminista de Mujeres Rurales del Occidente de Asturias | Colectivo Feminista de Muyeres Rurales del Oriente de Asturias | Asociación de Mujeres Campesinas de Asturias| - Asociación de Mujeres Valdés Siglo XXI | Kellys Unión Asturias | Kellys Unión Baleares | Asociación de Mujeres de LiLuVa | ATA

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Firma aquí la resolución de solidaridad a la familia de Paz exigiendo al Tribunal Supremo que no modifique la sentencia por asesinato:

A la atención de la Sala segunda del Tribunal Supremo

Solidaridad con la familia de Paz Fernández

No a la modificación de la condena por asesinato

El pasado 8 de febrero el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificaba la sentencia por el asesinato de Paz Fernández: 24 años de cárcel y 10 de libertad vigilada. Parecía ser el final del infierno por el que familia y allegados de Paz han tenido que pasar desde su desaparición en febrero de 2018. Una pesadilla que comenzó con veintiún días de búsqueda hasta que apareció su cuerpo. Su asesino, con quien mantenía una relación sentimental, lo había arrojado desde un puente después de golpearla con ensañamiento y alevosía hasta matarla.

Miles de personas levantamos la campaña Justicia para Paz: una ola de solidaridad y apoyo popular inundó Gijón y desde todos los rincones del Estado y a nivel internacional llegaron muestras de apoyo. Finalmente, tras cuatro días de juicio, un jurado popular emitía por unanimidad un veredicto demoledor que además suponía sentar jurisprudencia, consiguiendo justicia para Paz pero también para miles de mujeres: el crimen cometido contra Paz había sido asesinato. Unos días después llegaba la sentencia del juez: 24 años de cárcel por asesinato.

El asesino recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Asturias pidiendo que se rebajase su condena de asesinato a homicidio, buscando nuevamente eludir la responsabilidad de su crimen, pero no lo consiguió y la condena fue ratificada.  

Cinco meses después hemos conocido que este Tribunal Supremo ha admitido a trámite otro recurso del asesino a través del cual nuevamente pide una condena por homicidio y que se elimine el agravante de desprecio de género para rebajar la pena a ¡12 años de cárcel!, lo que supondría que este asesino podría empezar a salir de la cárcel con permisos en un año, poniendo en riesgo la vida de más mujeres y continuando con la tortura a la familia de Paz, que parece no tener fin.

Por todos estos motivos las y los abajo firmantes queremos solidarizarnos y apoyar a la familia de Paz, exigiendo a este tribunal que el próximo 7 de septiembre no se modifique una condena que tanto nos ha costado conseguir y que es patrimonio de todas y todos los que luchamos contra la lacra de la violencia machista. Esta condena no devolverá la vida de Paz, pero sí contribuirá a evitar más muertes, violencias machistas y más sufrimiento para su familia.

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